EL BUEN DESAYUNO

 

 

 

 

 

 

 

 

EL BUEN DESAYUNO

Hoy simplemente y para reanudar nuestro olvidado blog, os copiaremos el artículo publicado por el Educador deportivo y nutricionista Javier Angulo en su blog del Diario de Navarra. Solo comentaremos las verdades como puños que escribe Javier. Lamentablemente yo en el día a día me encuentro con niños que desayunan muy mal. ¿Por qué? Porque los padres desayunan igual de mal, por tiempo, por dejadez, por educación…

Yo desde pequeño mi madre me ha educado para no salir de casa y pisar la calle sin haberme preparado:

1) un buen zumo de naranja

2) un buen café

3) leche con cereales (actualmente avena)

4) algunas veces tostadas

5) más fruta.

 

Gracias a ella y ya con mis 41 años sigo levantándome antes de tiempo para durante 30 minutos disfrutar preparándome un buen desayuno para tener un día lleno de energía.

No os quiero entretener más y os dejo con el citado texto.

 

La importancia de un buen desayuno Publicado el 18 septiembre 2014.

Comienza el curso escolar y son miles los alumnos que afrontan el día con la primera comida: el desayuno. Y los hay que lo hacen bien, los hay que lo hacen mal, y los hay que ni lo hacen. Para muchos profesionales de la salud, esta comida es la más importante del día y… ¿realmente es así? Generalmente, del desayuno de los más jóvenes (infantil y primaria) se ocupan los padres y los más mayores (secundaria, bachiller y universitarios) ya son lo suficiente autónomos como para preparárselo, con menor o mayor conocimiento. Y, precisamente, estos últimos son quienes más se lo saltan, probablemente por ganar unos minutos a la cama. ¿Es una comida tan importante? Pues sí. Está demostrado que quien desayuna como es debido tiene una mejor composición corporal y rinde más; mejorando además el funcionamiento de todos los sistemas del organismo: el sistema nervioso, el muscular, el hormonal… Es decir se sentirán más fuertes, más concentrados y más equilibrados a lo largo de toda la mañana. De ello saben mucho los grandes deportistas, que deben rendir al máximo en sus entrenamientos y los estudiantes deben hacerlo en sus quehaceres matutinos. Del mismo modo que un deportista ha de desayunar bien para afrontar una competición; un alumno ha de hacer lo mismo para afrontar una dura mañana, donde ha de estar muy despierto y concentrado para adquirir nuevos conocimientos y estar muy enérgico: quien cansado está, NO RINDE. Quien no desayuna o lo hace inadecuadamente, con bollería industrial y productos muy azucarados, aumenta tanto el nivel de oxidación como el de inflamación, ocurriendo todo lo contrario en quien desayuna de forma saludable y… los efectos son INMEDIATOS. Por lo tanto, desayunar sí, pero no cualquier cosa. Como ya he mencionado, quienes no desayunan lo hacen por ganar unos minutos a la cama; generalmente suelen dormir pocas horas por acostarse más tarde de lo recomendado, lo que altera los ritmos metabólicos del organismo y, de ser algo habitual, provocará una mayor grasa corporal a medio-largo plazo, por una mayor resistencia a la insulina y una intolerancia a los hidratos de carbono. Eso conllevará a picotear más a lo largo del día y a encontrarse sumamente más cansados y/o más nerviosos. ¿Cómo se ha de desayunar? Casi todos los nutricionistas recomiendan comenzar con algo de fruta y, tras ello, un lácteo y un cereal. Pero puede haber muchas otras posibilidades, todas ellas, saludables y muy nutritivas. Las posibilidades son cientos, aunque aquí trataré de exponer algunas de ellas, que pueden repetirse o no, sabiendo que a más variedad, habrá más riqueza nutricional. Es importante inculcar este hábito con el ejemplo, al igual que todos los demás que consideremos importantes. Las garantías de éxito, se verían reducidas si quien insiste en las alabanzas del mismo no predica con el ejemplo. Por ello, animo a muchos padres a sentarse en la mesa, con tiempo y DISFRUTAR de la primera comida del día junto a sus hijos y hacerles ver, que no sólo se cree en lo que se dice, sino que se practica y se demuestra a diario. Un buen desayuno supone comenzar el día con la adquisición futura de un buen hábito, mejorando el estado nutricional, abordando el día con una actitud más positiva y un mejor humor, aumentando de este modo el rendimiento físico e intelectual, permitiendo una mayor concentración y memoria y por lo tanto incrementando la adquisición de nuevos conocimientos y ayudando a corto, medio y largo plazo a mantener mucho mejor el peso corporal. Y todo ello está más que demostrado. ¿Y cuánto se tarda en hacer un desayuno correcto? Pues, entre prepararlo y consumirlo, con los principios de una adecuada masticación, más o menos, 20 minutos. Además es conveniente hidratarse adecuadamente, pues las pérdidas hídricas a lo largo de la noche suelen ser altas, así que no está de más tomar un gran vaso de agua o agua con limón, nada más levantarse. Así, que a acostarse antes, dormir más y levantarse con el tiempo suficiente, para recargar todas las pilas orgánicas y… rendir como es debido. - 

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